Tuesday, July 30, 2013

 

AGUA, TOCADO Y HUNDIDO (3ª parte)





Habiendo oído voces que me acusan de venganza en todo este asunto por haber sido despedido de GALASA, concretamente de la Potabilizadora -ETAP- de Cuevas del Almanzora, quiero hacer constar unos hechos y que se reflexione sobre la situación de los auténticos afectados que son los clientes de GALASA que se sirven del agua tratada en esa Potabilizadora.
GALASA es una empresa de capital público y gestión privada, la Diputación de Almería es dueña en un 51% y el 49% restante corresponde a los Ayuntamientos de las poblaciones que integran el consorcio GALASA ¿Qué significa esto? Las Diputaciones y los Ayuntamientos no generan ingresos por actividad económica alguna, el dinero que gestionan se lo proporcionan los ciudadanos vía impuestos y tasas, así que los ciudadanos somos los dueños reales de GALASA, correspondiendo a los Ayuntamientos y Diputación velar por nuestros intereses en la gestión de esa empresa. Esto es un hecho.
Es un hecho que el agua tratada en esa potabilizadora incumple desde hace tiempo lo que dice el Real Decreto 140/2003 sobre la calidad del agua de consumo, como así consta en la web del SINAC (Sistema de Información Nacional sobre Aguas de Consumo) en la que aparece que la Delegación Provincial de Salud en algún momento la ha declarado como agua no apta y que aún no ha aparecido comunicado indicando lo contrario de la Delegación Territorial de Salud y Bienestar Social de Almería como ahora se denomina. Si observamos el cambio de denominación de la entidad sanitaria, podemos deducir transcurso de tiempo.
Es un hecho que el RD 140/2003 de 7 de febrero y publicado en el BOE el 21 de febrero de 2003 ya recogía que a partir del 1 de enero de 2009 la concentración máxima de THM era de 100 microgramos por litro, por lo que se conocía hace más de diez años.
Es un hecho que la titulación -según consta en el SINAC- del agua a tratar es A2 (según el grado de calidad del agua a tratar se determina su “tituación” y el tratamiento necesario, siendo A1 la de mejor calidad y menor necesidad de tratamiento, la A2 a continuación con un tratamiento más exhaustivo y la A3 de menor calidad y aún más exhaustivo tratamiento) y que en potabilizadoras similares a la de Galasa, e incluso peor equipadas ya que la ETAP de Cuevas dispone de una planta de Ósmosis Inversa, logran agua de calidad apta para el consumo partiendo de aguas incluso con titulación A3, Granada por ejemplo.
Es un hecho que siendo obligación de Galasa informar públicamente y en un plazo máximo de 24 horas desde que las autoridades sanitarias confirman el incumplimiento, no lo hace hasta el día 10 de junio de 2013 en un comunicado que cuelga en la web corporativa pero que no he encontrado en ningún medio de comunicación escrito, mientras que en los medios de comunicación escrito la noticia sobre el incumplimiento detectado por las autoridades sanitarias por Trihalometanos aparece el día 7 de junio de 2013 (leído en La Voz de Almería).
Es un hecho que en la web corporativa el día 12 de junio de 2013 aparece un nuevo comunicado de GALASA en el que da por resuelta la situación sin que haya aparecido el preceptivo comunicado de la Delegación Territorial de Salud y Bienestar Social de Almería, lo que no ha sucedido hasta la fecha en que escribo esto, el 30 de julio de 2013.
Es un hecho la profesionalidad con la que los trabajadores de Galasa realizan un trabajo que por todos los habitantes y visitantes de la zona es bien conocido.
Es un hecho que los responsables de lo relatado no son los trabajadores ni la empresa, que es una persona jurídica, sino las personas encargadas de la responsabilidad sobre estos hechos expuestos.
Una vez realizado este ejercicio de información en el que no he emitido ni una sola opinión propia, no considero necesario entrar en el tema de mi despido que está pendiente de juicio.



PD: el vídeo es creación mía, presentado a GALASA en 2010 sin recibir comentario por parte de la empresa.

Friday, July 05, 2013

 

AGUA, TOCADO Y HUNDIDO (2ª parte)

El uso del cloro para la desinfección del agua para consumo humano está reconocido uno de los mayores logros en el campo de la sanidad pública durante el S. XX eliminando epidemias de enfermedades tan peligrosas como el cólera, las fiebres tifoideas, o la disentería, sin embargo no podemos olvidarnos del potencial peligro de algunos subproductos de la cloración, entre los que figuran los trihalometanos. Como su propio nombre indica proceden de la sustitución en el metano -CH4- de tres átomos de hidrógeno por halógenos, el más común es el cloroformo -CHCl3-.
Como GALASA reconoce en su comunicado del 10 de junio de 2013 desde las conocidas como “lluvias de San Wenceslao” de finales de septiembre de 2012 se viene utilizando agua del Pantano de Cuevas para abastecimiento de la población, previo paso por la potabilizadora de Cuevas del Almanzora, pero debido a los arrastres de precursores de los trihalometanos, principalmente materia orgánica tipo humus, ya en el mes de mayo los laboratorios de GALASA detectaron la presencia de trihalometanos con un incremento durante el mes de mayo por encima del valor límite autorizado en el RD 140/2003. Hasta el día 7 de junio no aparece en la prensa la noticia de que “Salud advierte que el agua de Galasa no es apta para el consumo” (titular de La Voz de Almería 7 de junio de 2013) y en subtítulo “los técnicos de la empresa, sin embargo, han asegurado a los alcaldes que no se traspasa ninguna línea roja en cuanto a los posibles peligros para la salud”.
La rapidez y formación de trihalometanos se ve favorecida por seis factores: temperatura, pH, precursores orgánicos, cloro residual, concentración de bromo y tiempo de contacto con el cloro. Si durante los meses de invierno la concentración de trihalometanos se ha mantenido dentro de valores, es un hecho que con el aumento de la temperatura aumenta su concentración, por lo que hubiera sido el momento de tomar las medidas que evitaran lo que al final ha sucedido, o sea, que por acción u omisión el agua ha dejado de ser apta para el consumo, con el consiguiente perjuicio para las personas de esos once pueblos a los que sirve la potabilizadora de GALASA, o sea, para sus clientes.
Si como el comunicado de la propia empresa de 12 de junio de 2013 afirma que da por resuelta la situación con celeridad y garantía, la pregunta es ¿por qué los responsables de GALASA han dado lugar a la alerta de las autoridades de Salud el día 6 ó 7 de junio cuando desde mayo tenían los datos?
Aunque dichos resultados anómalos se hubieran dado los últimos día de mayo -no se aclara desde que fecha se estaba incumpliendo el real Decreto 140/2003-, el día 2 ó 3 de junio ya podían estar sirviendo agua desde la Desaladora de Carboneras. Si la solución definitiva es construir una instalación que se puede ejecutar en un plazo de 2 meses, tiempo tuvieron desde finales de septiembre conocedores de los problemas por alimentar la potabilizadora de agua procedente del Pantano de Cuevas, de haber terminado dicha instalación.
Queda claro que era manifiestamente evitable dicha situación que generó un riesgo y potencial afección a la población abastecida por GALASA.
Queda claro quienes son pues los responsables de producir dicha situación que generó riesgo y potencial afección a la población abastecida por GALASA.
Es necesario que se depuren las responsabilidades pertinentes.
Continuará...



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