Tuesday, January 30, 2007
LAS REDES DE AGUA EN ALMERÍA, O CRISPAR POR CRISPAR.
El proyecto de la Desaladora de Almería que debemos al señor Megino, data aproximadamente del año 1996. En dicho proyecto se recogía la conexión a la red de Almería sólo hasta los depósitos de “La Pipa”, lo que suponía que casi la mitad de los almerienses no tendrían acceso al agua procedente de dicha desaladora.
Hace tres meses que en nuestra red de abastecimiento tenemos agua desalada, y es aproximadamente cuando La Junta se compromete a conectar los depósitos de La Pipa y de El Cerro de San Cristóbal, para que el agua desalada llegue a todos los almerienses. No puede exigir premura en la construcción de dicha tubería, quien además de haberla tenido que reflejar en el proyecto inicial, ha tenido tiempo para hacerla.
Pero no pensemos que se trata de un error u omisión, pues la Desaladora de Carboneras, proyectada y realizada por el Gobierno del señor Aznar, se terminó sin tubería de conexión a ningún sitio. ¿Para qué sirve una Desaladora que no puede enviar agua a nadie? ¿Sólo se trataba de gastar una serie de miles de millones de pesetas para criticar la desalación?
Los partidos tienen como objetivo aportar soluciones a los problemas de los ciudadanos de acuerdo con su filosofía política, pero gastar dinero sin dar soluciones, no parece que sea una filosofía ni política, ni de gobierno, a no ser que lo único que se busque sea polemizar con quienes proponen soluciones alternativas, y en definitiva, crispar el ambiente.
Aunque hay quien piensa que ir para nada, que ir por ir es tontería, parece que sí hay quien considera que crispar por crispar, puede ser rentable. ¡Y habrá quien les vote!
Hace tres meses que en nuestra red de abastecimiento tenemos agua desalada, y es aproximadamente cuando La Junta se compromete a conectar los depósitos de La Pipa y de El Cerro de San Cristóbal, para que el agua desalada llegue a todos los almerienses. No puede exigir premura en la construcción de dicha tubería, quien además de haberla tenido que reflejar en el proyecto inicial, ha tenido tiempo para hacerla.
Pero no pensemos que se trata de un error u omisión, pues la Desaladora de Carboneras, proyectada y realizada por el Gobierno del señor Aznar, se terminó sin tubería de conexión a ningún sitio. ¿Para qué sirve una Desaladora que no puede enviar agua a nadie? ¿Sólo se trataba de gastar una serie de miles de millones de pesetas para criticar la desalación?
Los partidos tienen como objetivo aportar soluciones a los problemas de los ciudadanos de acuerdo con su filosofía política, pero gastar dinero sin dar soluciones, no parece que sea una filosofía ni política, ni de gobierno, a no ser que lo único que se busque sea polemizar con quienes proponen soluciones alternativas, y en definitiva, crispar el ambiente.
Aunque hay quien piensa que ir para nada, que ir por ir es tontería, parece que sí hay quien considera que crispar por crispar, puede ser rentable. ¡Y habrá quien les vote!
VALOR Y PRECIO DEL AGUA EN ALMERÍA.
Es evidente que en nuestra provincia y ciudad, el agua es un problema histórico por su escasez. El incremento demográfico ha llevado a la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos de los que tradicionalmente nos hemos venido abasteciendo, por lo que tenemos que servirnos de tecnologías que encarecen las infraestructuras de abastecimiento.
Evidentemente el agua en Almería no va a surgir por generación espontánea, por lo que en el futuro vamos a seguir dependiendo de tecnologías que nos aporten el agua que nos falta. Es pues importante que nos planteemos si pagamos lo que realmente vale el agua. Hasta ahora las desaladoras han sido financiadas por Administraciones distintas de la local –UE, Gobierno, Junta-, pero esta solución no es definitiva –mucho menos lo sería el trasvase desde el Ebro- y cuando terminen su período de vida útil, tendremos que recurrir a nuevas infraestructuras, o a la falta de agua. Esto nos obliga a plantearnos seriamente cómo lo podremos hacer, ya que evidentemente el resto de ciudadanos de la UE no van a pagarnos nuestras infraestructuras eternamente.
El hecho de que la concesión de la explotación se conceda a empresas privadas, conlleva que éstas obtengan unos beneficios que hemos de pagar los usuarios, otra cosa sería si esas empresas pusieran –pagaran- las infraestructuras. Un ejemplo lo tenemos en la concesión a la empresa Aqualia que se ha ampliado, a cambio de que modernicen las redes de aguas para consumo y de aguas residuales, o realicen nuevas canalizaciones como estamos viendo en La Cañada o El Alquián, y en las que Aqualia adelanta el dinero para construir sendos bulevares, que posteriormente con la cesión de la titularidad les pagará el Gobierno de Zapatero, ese es el “pulmón” que pone nuestro querido equipo de gobierno municipal.
Una solución viable sería incluir en el precio del agua la amortización de las desaladoras, con el objeto de que cuando termine su vida útil, tengamos el dinerito preparado para construir las que releven a las obsoletas, en lugar de incrementar el patrimonio de particulares y tener que sufragarlas vía impuestos –más o menos directos- o que las pague el Ayuntamiento “a pulmón” –vía impuestos o tasas-, puesto que las administraciones no generan recursos económicos de otra forma.
Aunque esto incrementara el precio del agua, el gestionarla desde el ámbito público podría significar un cierto abaratamiento que redundaría, al fin y al cabo, en el consumidor, que vería de cualquier forma cubiertas para siempre las necesidades de agua, sin depender de nadie más.
Evidentemente el agua en Almería no va a surgir por generación espontánea, por lo que en el futuro vamos a seguir dependiendo de tecnologías que nos aporten el agua que nos falta. Es pues importante que nos planteemos si pagamos lo que realmente vale el agua. Hasta ahora las desaladoras han sido financiadas por Administraciones distintas de la local –UE, Gobierno, Junta-, pero esta solución no es definitiva –mucho menos lo sería el trasvase desde el Ebro- y cuando terminen su período de vida útil, tendremos que recurrir a nuevas infraestructuras, o a la falta de agua. Esto nos obliga a plantearnos seriamente cómo lo podremos hacer, ya que evidentemente el resto de ciudadanos de la UE no van a pagarnos nuestras infraestructuras eternamente.
El hecho de que la concesión de la explotación se conceda a empresas privadas, conlleva que éstas obtengan unos beneficios que hemos de pagar los usuarios, otra cosa sería si esas empresas pusieran –pagaran- las infraestructuras. Un ejemplo lo tenemos en la concesión a la empresa Aqualia que se ha ampliado, a cambio de que modernicen las redes de aguas para consumo y de aguas residuales, o realicen nuevas canalizaciones como estamos viendo en La Cañada o El Alquián, y en las que Aqualia adelanta el dinero para construir sendos bulevares, que posteriormente con la cesión de la titularidad les pagará el Gobierno de Zapatero, ese es el “pulmón” que pone nuestro querido equipo de gobierno municipal.
Una solución viable sería incluir en el precio del agua la amortización de las desaladoras, con el objeto de que cuando termine su vida útil, tengamos el dinerito preparado para construir las que releven a las obsoletas, en lugar de incrementar el patrimonio de particulares y tener que sufragarlas vía impuestos –más o menos directos- o que las pague el Ayuntamiento “a pulmón” –vía impuestos o tasas-, puesto que las administraciones no generan recursos económicos de otra forma.
Aunque esto incrementara el precio del agua, el gestionarla desde el ámbito público podría significar un cierto abaratamiento que redundaría, al fin y al cabo, en el consumidor, que vería de cualquier forma cubiertas para siempre las necesidades de agua, sin depender de nadie más.
Thursday, January 11, 2007
EL PUERTO, EL BOTELLÓN Y EXTRANJRÍA.
Comentábamos entre un grupo de amigos las ventajas e inconvenientes del Puerto de Almería como sede del “botellón”, cuando una amiga nos contó que en Sevilla había un catamarán que hacía las veces de “pub” y que hacía un recorrido por el río Guadalquivir hasta altas horas de la madrugada.
Hay que reconocer que sería una original y bella solución que el Ayuntamiento se hiciera de un barco que, recorriendo la bonita bahía de Almería llevara a los jóvenes practicantes del “botellón”, siempre que contara con las pertinentes medidas de seguridad. Así no molestarían absolutamente a nadie, al tiempo que conocerían una nueva perspectiva de nuestra ciudad. He tenido el privilegio de ver Almería desde el mar, y tanto por el día como por la noche, el aspecto que presenta nuestra ciudad es realmente magnífico y bellísimo, a lo mejor es amor de patria.
Para no perder tiempo de uso del barco, se podría instalar en él la Oficina de Extranjería y todos tan contentos.
Esta original idea, que hago mía con permiso de la autora, se la brindo igualmente al Ayuntamiento como gratuita colaboración. De nada.
Hay que reconocer que sería una original y bella solución que el Ayuntamiento se hiciera de un barco que, recorriendo la bonita bahía de Almería llevara a los jóvenes practicantes del “botellón”, siempre que contara con las pertinentes medidas de seguridad. Así no molestarían absolutamente a nadie, al tiempo que conocerían una nueva perspectiva de nuestra ciudad. He tenido el privilegio de ver Almería desde el mar, y tanto por el día como por la noche, el aspecto que presenta nuestra ciudad es realmente magnífico y bellísimo, a lo mejor es amor de patria.
Para no perder tiempo de uso del barco, se podría instalar en él la Oficina de Extranjería y todos tan contentos.
Esta original idea, que hago mía con permiso de la autora, se la brindo igualmente al Ayuntamiento como gratuita colaboración. De nada.
