Thursday, October 27, 2011

 

PROPUESTA AL AYUNTAMIENTO DE ALMERIA



Por lo visto este año va a gastar el Ayuntamiento de Almería unos 170.000 euros en adornos navideños, yo propongo a los almerienses y a nuestro Ayuntamiento como responsable de administrar nuestro dinero público, lo siguiente:

-sabemos el problema de familias que no tienen un sólo euro de ingresos
estas familias no van a disfrutar mucho mirando las preciosas luces que adornarán nuestras calles principales

-si esos 170.000 euros se invirtieran en crear puestos de trabajo a razón de unos 1700 euros brutos por puesto de trabajo, se podría contratar durante un mes a cien personas, elegidas según criterios objetivos

-los adornos para las calles los podrían realzar los niños en los colegios, en mi época había una asignatura que se llamaba “trabajos manuales” y si no fuera así, yo creo que habría voluntarios para coordinar y realizar esa especial actividad extraescolar

-los comercios, negocios, empresas, particulares e incluso las diferentes Administraciones podrían colaborar pagando el material necesario, poniendo adornos en sus escaparates, fachadas, etc. así como algunos carteles explicativos para visitantes, sobre tan especiales adornos navideños

-estas personas se encargarían de ayudar a fabricar adornos, a colocarlos, a mantener un dispositivo especial de Navidad pues trabajo no les va a faltar y a quitar los adornos una vez pasadas las fiestas

-la publicidad que se obtendría en los diferentes medios de comunicación españoles e incluso extranjeros, convertirían esta iniciativa en lo más rentable en publicidad para Almería

-y por último lo más importante de todo

100 FAMILIAS TENDRÍAN INGRESOS PARA PONER UN POCO DE CALOR NAVIDEÑO EN SU HOGAR

TODOS LOS ALMERIENSES TENDRÍAMOS UN POCO MÁS DE CALOR NAVIDEÑO EN NUESTRO CORAZÓN

Sunday, October 23, 2011

 

MÁS PAZ, MÁS LIBERTAD





En España y más aún en Euskadi nos hemos visto obligados a compartir el espacio desde la mitad del siglo pasado con un grupo de gente que se han dedicado a escamotear la paz y la libertad al resto de personas, llegando incluso a la violencia más extrema, el asesinato, el secuestro, la extorsión, y la destrucción de bienes de uso público, con lo que convirtieron la vida en más desgraciada para todos.
Todos los Gobiernos desde que tenemos democracia en España, han intentado razonar con ese grupo de irracionales para hacerlos entrar en razón, y si utilizo tanto ese término es por que la violencia, es la peor expresión de la sinrazón. Gracias a esos esfuerzos de todos esos Gobiernos y de tantos interlocutores de reconocido prestigio internacional, a la clara manifestación del resto de españoles, a la acción de las Fuerzas de Seguridad del Estado español con la colaboración de las de otros países y al triunfo finalmente de la razón, hemos logrado llegar al punto en el que esos desalmados han decidido apostar por la democracia y cambiar la fuerza de las armas por la fuerza de los votos.
Durante los últimos Gobiernos socialistas se optimizó de tal modo la lucha anti terrorista que ha sido la época en la que más veces de ha descabezado a la banda y más terroristas han sido puestos a disposición de la Justicia, como consecuencia de ello ha sido la época con menos atentados y treguas más duraderas. No podemos ni debemos olvidar que la responsabilidad de todo esto ha sido de José Luis Rodríguez Zapatero como Presidente del gobierno y de Alfredo Pérez Rubalcaba como Ministro del Interior desde 2006 y hasta hace unas pocas semanas.
Recientemente ha habido personas de contrastado prestigio internacional que han colaborado para que ETA adopte esta decisión que todos hemos de celebrar, mientras que los interlocutores habituales del PP calificaban estas acciones de “teatrillo” y a algunas de esas personas y al PSOE, Gobierno incluido, de “tontos útiles al servicio de los intereses de los terroristas, o de los para terroristas” y no podemos menos que calificar esas declaraciones de importantes personas del PP de infamia; omito los términos con los que calificaría a estas últimas personas por educación y prudencia.
Si bien es cierto que el fin de ETA no va a afectar a las elecciones, no es menos cierto que debemos recordar que mientras que el gobierno y las Fuerzas de Seguridad del Estado estaban derrotando a ETA, en televisiones de CCAA gobernadas por el PP emitieron imágenes de zapatero y Rubalcaba con el anagrama de ETA, que periodistas y tertulianos muy cercanos al PP criticaban duramente la política anti terrorista del gobierno socialista y que incluso manifestantes de la extrema derecha y de algunas asociaciones de víctimas del terrorismo han llegado a gritar a Zapatero como Presidente de Gobierno y en actos tan sagrados como el homenaje a los muertos del Día de las Fuerzas Armadas “asesino y terrorista”.
Tampoco debemos olvidar que desde el PP han negado que llegaran a negociar con ETA, cuando acercaron a los presos de la organización que Aznar llegó a nombrar en declaraciones a los medios de comunicación como “luchadores por la libertad del pueblo” y tras unos segundos añadió “vasco por supuesto”. Está grabado y figura en las hemerotecas.
Ahora tratan desde el PP de restar importancia a la decisión de terminar con la violencia de ETA, mientras que procuran evitar que haya cualquier tipo de iniciativa, incluidas las que la Ley permite. No puedo menos que pensar que habría pasado si esta declaración de ETA se hubiera producido si los populares estuvieran gobernando, y me da por pensar que a pesar de la crisis hubieran destinado una partida extraordinaria a champán para que todos los españoles brindaran por el éxito del PP... por supuesto; y digo champan y no cava porque el cava es catalán y como estamos en pre campaña, vaya a ser que pierdan votos, ya sabemos el cariño que los conservadores de casi toda España les profesan a los catalanes.
En tanto Zapatero, en lugar de estar desaparecido como dicen desde el PP, logra más paz y más libertad para todos los españoles.

Miembro del grupo de reflexión “Por un Nuevo socialismo”

Wednesday, October 19, 2011

 

VÍCTIMAS, JUSTICIA Y PAZ







Recientemente hemos visto a las víctimas del terrorismo de ETA manifestar las condiciones que exigen para que tengamos paz, por fin, en lo que al terrorismo etarra se refiere y que ya es hora tras casi cincuenta años de atentados. Lo cierto es que no podemos poner la justicia en manos de las víctimas, pues de ser así y sin ir más lejos, yo pediría que a partir de ahora cantara con voz aguda cierto tipejo que cometió un delito sobre mi persona. Algo así pasa con las víctimas del terrorismo, que si de ellos dependiera la única forma de lograr la paz sería que los etarras, y por extensión aquéllos que se denomina “izquierda abertxale”, o algo así, se hicieran el haraquiri ante ellos, mientras gritan pidiendo un perdón que jamás van a obtener. Se observará que es una fórmula viable para que los etarras decidan poner fin a su carrera delictiva y todos los españoles, especialmente los vascos, podamos vivir en paz. Lo peor es que hemos podido comprobar en reiteradas ocasiones cómo se les concede un papel que no les corresponde, aunque es bien cierto que merecen una discriminación positiva, como víctimas que son.

Lo más chocante es que estas asociaciones de víctimas, niegan todo derecho a otras víctimas del terror, recientemente respecto a las víctimas del trágico 11M, y a las que causó un grupo de golpistas, ojo no quiero entrar en razones o sinrazones del acto de rebelión, contra quienes defendieron la legalidad vigente en su momento, o tenían ideas distintas de las de los golpistas vencedores.

Si el terrorismo etarra tiene unos cincuenta años de edad, las víctimas de la rebelión militar tienen unos veinticinco años más, y no pretenden que nadie se haga el haraquiri ni nada por el estilo, pretenden que se restituya su honor -fidelidad a la legalidad vigente en ese momento-, y ser enterrados en lugares adecuados, donde sus familias puedan rezarle, o rendirle el tipo de homenaje que consideren oportuno.
A nadie le cabe la menor duda de que todos son víctimas, pero no todos han obtenido justicia, ni todos quieren paz, precisamente los mismos que parecen no querer justicia para todos, son los que parecen no querer la paz.

Pero lo que menos quieren es que el PSOE logre acabar con el terrorismo, como está haciendo.

Monday, October 03, 2011

 

Crisis y productividad



Las mayores quejas de la clase empresarial española han ido dirigidas hacia el exceso de impuestos que han de soportar y el excesivo coste de los salarios, hasta el punto de que en la época de las vacas gordas, que como siempre los trabajadores descubrimos a toro pasado (nunca mejor dicho), pedían “moderación salarial para no calentar la economía”, en mi ignorante inocencia creo firmemente que los grandes beneficios empresariales no “calientan la economía”, sigo ignorando si eso tiene algo que ver con los llamados “paraísos fiscales” que se ve que enfrían la economía. Respecto a los impuestos, creo que en España se pagan menos impuestos que en ningún otro país europeo, lo que no podemos es comparar con países subdesarrollados.
En el sentido de disminuir los costes de personal, se han desarrollado diversas acciones, como prejubilaciones, EREs, o directamente despedir a los trabajadores que más cobraban por su antigüedad y derechos, los más expertos, sustituyéndolos por trabajadores de menor costo, e incluso con contrarios precarios, evidentemente carente de experiencia.
Tras años de abaratar costes debidos a la experiencia, ahora se quejan esos avispados empresarios españoles (tengo que aclarar que no todos son así, pero al frente de las organizaciones empresariales aparecen señores con estas brillantes ideas) de la falta de productividad ¿Qué esperaban, ir cambiando el personal cada seis meses sin que la producción se resintiera? Claro que la solución no va por el camino de estabilizar las plantillas, sino que se trata de trabajar más por menos dinero. ¡Eureka!
Tampoco tiene nada que ver la tradicional falta de inversión del empresario español en investigación, desarrollo e implementación, no señor, eso son gastos totalmente superfluos. Los más jóvenes no recordarán una conocida frase española: “que inventen ellos”.
La verdad es que como “ellos” inventan, fabrican más, mejor y más barato, con mejores sueldos. Ningún problema, la solución es “proteger la industria nacional” cuando les viene “maldada”, pero cuando a los trabajadores nos viene “maldada”, también aportan soluciones: sueldos más bajos, más horas de trabajo, menos impuestos aún a costa de la calidad de vida de los menos pudientes, y en un caso extremo en el que puedan subir los impuestos a los más ricos, invertir fuera de España.
Si les parece que soy un poco exagerado, ya saben que no me he inventado nada.

 

Crisis, recortes y medidas



Como mi idea de la economía no va más allá de tratar de estirar mi sueldo para llegar a fin de mes y con más pena que gloria, voy a tratar de exponer lo que he entendido de todo este maremágnum de información respecto del título de mi comentario.
Al parecer hay una cosa abstracta a la que denominan “los mercados”, que presta el dinero que los Gobiernos piden por adelantado para realizar diversas actuaciones y que devuelven según el incremento que marcan unas “agencias de calificación”, que lo que califican es la confianza que los prestamistas han de tener en que su dinero les sea devuelto. Curioso es que estas últimas tengan un “ojo clínico” tan selectivo, pues resulta que hasta unos segundos antes de que se anunciara la quiebra espectacular de “Lehman Borders”, calificaban al gigantesco Banco como digno de la máxima confianza habida y por haber. Ya ven.
Por otro lado creo entender que “los mercados”, se trata en realidad de tres o cuatro señores, perfectamente identificados por quienes se mueven en este mundazo –no me atrevo de calificar de “mundillo” algo tan enorme-, que manejan los dineros que las personas que puedan ahorrar algo en estos tiempos tienen en los Bancos, para invertirlos de la manera más rentable posible ¿Para esas personas que son las dueñas de “la panoja”? Esa es mi duda, ya ven.
Pues resulta que en estos tiempos de huida de capitales hacia paraísos fiscales o países con menores costes de producción (traducido al “roman paladino” como con menor calidad de vida o directamente, en condiciones de esclavitud), con retención de grandes capitales por “miedo a la crisis”, se dan circunstancias asombrosas.
La mayoría de los productos de consumo sólo pueden ser consumidos por los habitantes de ese “primer mundo” que está en crisis, como se ponen pegas a la inversión por cuestiones de confianza (¿alguien duda que el gobierno dictatorial de un país tercermundista ofrece más garantías que el español, o incluso el portugués, el irlandés, o el griego?) se invierte en países de costes de producción más bajos, con lo que se pierde empleo en el primer mundo. Esto no sólo lleva a una mayor pobreza, lleva a un menor consumo.
El consumo en países del primer mundo disminuye por la destrucción de empleo, por la falta de inversión, por la falta de confianza. La disminución del consumo influye negativamente en la economía de los países y de la industria, eso crea mayor desconfianza y entonces volvemos al párrafo anterior.
Creo que la principal misión de “los mercados” es crear riqueza para sus clientes, pero como soy un analfabeto en economía, por lo visto la mejor forma de hacerlo es invirtiendo el dinero de manera que resulte más caro que los Gobiernos creen las infraestructuras que propicien la instalación o consolidación de empresas, que se invierta en crear empleo en países lejanos y tercermundistas, o en destruir empleo y disminuir el consumo para que la confianza disminuya…
No dudo que la acción combinada de mercados y agencias de calificación hagan de los países como España, un paraíso de ricos rentistas que ganen ingentes cantidades de dinero a cambio de que los países pobres mejoren su calidad de vida gracias al empleo de calidad que en ellos van a crear los ricos rentistas del primer mundo. Ya ven.
Frente a esto hay quien piensa que lo mejor es dejar de dar dinero a los Bancos a precio menor al que dicta “la confianza” de cada país para que no ganen dinero con esa desleal plusvalía, que no se condene a las personas más desvalidas y a las desempleadas, que se aumenten impuestos a los más ricos (eran los que más ganaban en los tiempos de bonanza, mientras que se mantenía el “control de los salarios para no calentar la economía”), que se aumenten los impuestos a los artículos de lujo y a los que perjudican a la salud, que se mantengan las prestaciones sanitarias, educativas y culturales, y en definitiva, que se cree más Estado, más fuerte, más potente, que pueda hacer impensable ataques especulativos, controles de agencias interesadas, y la dictadura del capital frente a los derechos de las personas.

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