Monday, October 03, 2011
Crisis y productividad
Las mayores quejas de la clase empresarial española han ido dirigidas hacia el exceso de impuestos que han de soportar y el excesivo coste de los salarios, hasta el punto de que en la época de las vacas gordas, que como siempre los trabajadores descubrimos a toro pasado (nunca mejor dicho), pedían “moderación salarial para no calentar la economía”, en mi ignorante inocencia creo firmemente que los grandes beneficios empresariales no “calientan la economía”, sigo ignorando si eso tiene algo que ver con los llamados “paraísos fiscales” que se ve que enfrían la economía. Respecto a los impuestos, creo que en España se pagan menos impuestos que en ningún otro país europeo, lo que no podemos es comparar con países subdesarrollados.
En el sentido de disminuir los costes de personal, se han desarrollado diversas acciones, como prejubilaciones, EREs, o directamente despedir a los trabajadores que más cobraban por su antigüedad y derechos, los más expertos, sustituyéndolos por trabajadores de menor costo, e incluso con contrarios precarios, evidentemente carente de experiencia.
Tras años de abaratar costes debidos a la experiencia, ahora se quejan esos avispados empresarios españoles (tengo que aclarar que no todos son así, pero al frente de las organizaciones empresariales aparecen señores con estas brillantes ideas) de la falta de productividad ¿Qué esperaban, ir cambiando el personal cada seis meses sin que la producción se resintiera? Claro que la solución no va por el camino de estabilizar las plantillas, sino que se trata de trabajar más por menos dinero. ¡Eureka!
Tampoco tiene nada que ver la tradicional falta de inversión del empresario español en investigación, desarrollo e implementación, no señor, eso son gastos totalmente superfluos. Los más jóvenes no recordarán una conocida frase española: “que inventen ellos”.
La verdad es que como “ellos” inventan, fabrican más, mejor y más barato, con mejores sueldos. Ningún problema, la solución es “proteger la industria nacional” cuando les viene “maldada”, pero cuando a los trabajadores nos viene “maldada”, también aportan soluciones: sueldos más bajos, más horas de trabajo, menos impuestos aún a costa de la calidad de vida de los menos pudientes, y en un caso extremo en el que puedan subir los impuestos a los más ricos, invertir fuera de España.
Si les parece que soy un poco exagerado, ya saben que no me he inventado nada.
