Wednesday, August 03, 2011
Que la VERDAD no estropee la CAMPAÑA

Hasta hace muy poquito todos teníamos claro que Zapatero no había tomado una sola medida para superar los efectos de la crisis, pero que las que ha tomado las ha tomado tarde y han sido malas. No es una simple cuestión semántica, si NO se han tomado medidas evidentemente no se han podido tomar ni tarde ni de ninguna otra manera, es una cuestión de mermar la credibilidad del Gobierno español o sea de España, no digo nada de la dignidad o falta de ella en esa perseverancia en contra de los intereses del propio país, tengamos en cuenta que en el resto de países Gobierno y oposición se han puesto todos a una en favor del país y en contra de la crisis ¿Ah, pero la crisis no era sólo en España o mucho peor en España por culpa de Zapatero? Preguntar a los islandeses, a los irlandeses, a los griegos, a los portugueses y ahora hasta a los norteamericanos, mientras que nosotros seguimos al borde del abismo pero sin llegar a caer, claro que sería una indignidad pensar que quienes merman nuestra credibilidad tienen alguna responsabilidad al respecto.
Lo más curioso ha resultado ver cómo confesaron a Hillary Clinton y en la rueda de prensa posterior, que coincidían con el Gobierno -de Zapatero- en la idoneidad de las medidas tomadas, la verdad es que para creer esto tuve que contrastar en diferentes medios las declaraciones de los líderes populares a la salida de la reunión con la señora Clinton. Esto no ha sido obstáculo ninguno para seguir con la campaña de descrédito hacia el Gobierno de España y observar los excelentes resultados obtenidos, por el PP, no por los españoles que eso es otra cuestión.
El último delirio consiste en afirmar que el Ministro del Interior que ha dejado a la banda terrorista destruida e inoperante (desde hace casi cuatro años no han causado, gracias a Dios y a Alfredo Pérez Rubalcaba, ninguna víctima), en realidad se trata de un chivato de ETA... y no se les cae nada al suelo de vergüenza, claro que para eso... ¡Delirante, en efecto!
En realidad se trata sólo de eso, de una buena campaña basada en repetir algo tantas veces como sea necesario para obtener el resultado esperado ¿Que España y los españoles tengan mayores derechos y libertades o calidad de vida? Pues en realidad no, tan solo se trata de gobernar gracias a una excelente campaña que no nos aclara nada sobre lo que podemos esperar. ¡Que nos coja confesados!
