Monday, November 30, 2009
PASEO ARRIBA, MORAL ABAJO

Hace unos días decidí dar un paseo por el Paseo, fresquita mañana en la que conseguí el resfriado que me ha recluido en mi casa, mantica en ristre, pero no fue lo único que saqué esa mañana, también obtuve una subida de tensión y una bajada de moral.
Iba yo felizmente caminando cuando al pasar por el “edifico de Banesto” observé con alegría que lo estaban restaurando, al día siguiente me enteré que también se había restaurado el “edifico del Bristol”, ambos beneficiados de subvenciones municipales, la pobre entidad financiera seguro que no dispone de fondos para ello, y para que la empresa que compró el antiguo hotel obtenga unos pingües beneficios cuantificados en el peor de los casos en más de cien millones de pesetas, aunque las cifras difieren con las del Ayuntamiento que cifran el beneficio en unos mil millones de pesetas, más o menos como las cifras de asistentes a la manifestación para que a mí se me conceda una subvención de un millón de euros: entre cero y cuarenta millones de personas.
A la empresa que compró el antiguo hotel para después venderlo le han dado 400.000 euros, desconozco la cantidad para el edificio de Banesto. Según declaraciones de Don Pablo Venzal les han denunciado casi todas las empresas concesionarias del Ayuntamiento por desavenencias económicas, mientras que guardan cuarenta millones de euros a plazo fijo en diferentes bancos.
Me pregunto cómo explicarán a los parados, que sea más importante subvencionar negocios boyantes, que pagar lo que se debe para que las empresas puedan seguir manteniendo empleos, e invertir el dinerito que se tiene en crear puestos de trabajo que además sirvan para que todos vivamos mejor, porque falta de infraestructuras y servicios tenemos, tanta como de crear puestos de trabajo.
¿Os explicáis ahora lo de mi tensión y lo de mi moral? Otros viven relajados y felices.
Luis J. Pasamar
