Tuesday, February 27, 2007
EQUIPAMIENTOS VANGUARDISTAS PARA ROQUETAS.
Según los comentarios oídos a través de un medio de comunicación local, no hace mucho que el señor Amat se quejaba de la diferencia de infraestructuras de su localidad frente a otras localidades cercanas, achacándolo a favoritismo por parte de la Junta de Andalucía, cuando en realidad el problema es la falta de suelo a disposición de la misma para las correspondientes infraestructuras y equipamientos.
Desde hace algún tiempo en el modernísimo Japón se están construyendo edificios vanguardistas cuya superficie a ras de suelo es menor que la superficie en los pisos superiores, o sea, con forma de pirámide invertida y exactamente edificios tan vanguardistas es los que quiere Don Gabriel para su localidad, el pone a disposición de la Junta dos o tres metros cuadrados de terreno, para un colegio por ejemplo, y la Junta hace un edificio de esas características que permita que en el techo haya un completísimo campo de deportes.
¡Y es que Don Gabriel no deja de ser un incomprendido! Fíjense si no en su disposición para construir con presupuesto municipal un acceso al centro comercial y que todos los visitantes tengan una forma más fácil de ser clientes de Don Tomás.
¡Si es que parece que no queramos entenderle! ¡Mecachis!
Desde hace algún tiempo en el modernísimo Japón se están construyendo edificios vanguardistas cuya superficie a ras de suelo es menor que la superficie en los pisos superiores, o sea, con forma de pirámide invertida y exactamente edificios tan vanguardistas es los que quiere Don Gabriel para su localidad, el pone a disposición de la Junta dos o tres metros cuadrados de terreno, para un colegio por ejemplo, y la Junta hace un edificio de esas características que permita que en el techo haya un completísimo campo de deportes.
¡Y es que Don Gabriel no deja de ser un incomprendido! Fíjense si no en su disposición para construir con presupuesto municipal un acceso al centro comercial y que todos los visitantes tengan una forma más fácil de ser clientes de Don Tomás.
¡Si es que parece que no queramos entenderle! ¡Mecachis!
