Wednesday, December 13, 2006
¿QUIÉN HA INCUPLIDO LAS LEYES?
Vaya por delante mi satisfacción porque se creen y mantengan puestos de trabajo en la provincia de Almería, pero creo que hay que tener en cuenta la calidad de los puestos de trabajo que se generan.
Cuando una empresa, que no deja de ser una entidad con ánimo de lucro lógicamente, no cumple con los requisitos que mandan las leyes a la hora de crear una actividad, esa actividad concreta es ilegal, y los puestos de trabajo relacionados con la misma lo mejor que se pueden considerar es que son precarios –de poca estabilidad o duración, define la Academia de la Lengua-.
Eso lo saben quienes saltándose la legislación pertinente deciden construir y abrir un centro comercial del que posteriormente dependerán numerosas familias. No es sólo demagógico, acudir a las necesidades de esas familias, es totalmente inmoral.
El reparto de los beneficios obtenidos por esa actividad no ha sido proporcional a lo que cada uno se juega en ello, pues en la lógica liberal, el que más tiene es el que más gana. Se han ofrecido gratuitamente actividades culturales de primer orden, mientras estaba en juego la continuidad de la actividad comercial y se necesitaba recabar numerosos apoyos. Si tanto se miraba por las economías de esas familias, se les podrían haber subido los sueldos, o dar pagas extras con el importe gastado.
¿Alguien más piensa que sólo se trataba de propaganda para obtener mayores beneficios? ¿A alguien más le ha dado la impresión de que se ha jugado con muchas familias para beneficio de unos pocos? ¿A alguien le cabe la duda de que la legalidad no se ha restablecido y que continúa, como espada de Damocles, pendiendo sobre esas familias?
Cuando una empresa, que no deja de ser una entidad con ánimo de lucro lógicamente, no cumple con los requisitos que mandan las leyes a la hora de crear una actividad, esa actividad concreta es ilegal, y los puestos de trabajo relacionados con la misma lo mejor que se pueden considerar es que son precarios –de poca estabilidad o duración, define la Academia de la Lengua-.
Eso lo saben quienes saltándose la legislación pertinente deciden construir y abrir un centro comercial del que posteriormente dependerán numerosas familias. No es sólo demagógico, acudir a las necesidades de esas familias, es totalmente inmoral.
El reparto de los beneficios obtenidos por esa actividad no ha sido proporcional a lo que cada uno se juega en ello, pues en la lógica liberal, el que más tiene es el que más gana. Se han ofrecido gratuitamente actividades culturales de primer orden, mientras estaba en juego la continuidad de la actividad comercial y se necesitaba recabar numerosos apoyos. Si tanto se miraba por las economías de esas familias, se les podrían haber subido los sueldos, o dar pagas extras con el importe gastado.
¿Alguien más piensa que sólo se trataba de propaganda para obtener mayores beneficios? ¿A alguien más le ha dado la impresión de que se ha jugado con muchas familias para beneficio de unos pocos? ¿A alguien le cabe la duda de que la legalidad no se ha restablecido y que continúa, como espada de Damocles, pendiendo sobre esas familias?
