Thursday, June 29, 2006
BROMAS PESADAS
Los ciudadanos de Almería nos hemos enterado que nuestro Alcalde no piensa dimitir por cosas tan peregrinas como la sentencia famosa de la Ciudad Digital, que viene a dar razón al Grupo Socialista del Ayuntamiento, cuando advertían a los miembros del equipo de gobierno de irregularidades en dicho asunto.
En estas estábamos cuando el Concejal de Turismo nos informa de que quiere convertir el Hospital Provincial en un Palacio de Congresos, ¡vive Dios! Que los vecinos nos quedemos sin un equipamiento sanitario –pero sí quieren que la Junta haga otro hospital, se supone que en otro sitio que no estorbe el futuro desarrollo urbano de la ciudad, ¿en Granada por ejemplo?- y que existan las limitaciones al tráfico y aparcamientos que existen en la zona del casco histórico, no es óbice para dicha inteligente iniciativa.
Aún no repuestos, viene el señor Concejal de Alcaldía afirmando que tiene constancia de corrupción de diferentes políticos del principal partido de la oposición, pero que no los denuncia. No tengo claro si lo que propone es algo así como un “pacto entre caballeros” –es una forma de expresarlo-, o se trata de una luminosa jugada –farol-. De todas formas, alguien debería decirle que quien calla actividades ilegales de otros, puede ser tomado por cómplice o encubridor, lo cual creo que no es legal, ni legítimo en su caso, dada su responsabilidad para con quienes administra.
Aunque no son los únicos caso de bromas pesadas que recibimos desde nuestro Gobierno Municipal, sí son los más recientes y los almerienses no tenemos necesidad de éstas –bromas-, puesto que si no se trata de pésimo sentido del humor, se trataría de incompetencia manifiesta y reiterada para desarrollar la labor que le encomendamos y para la que se publicitaron como magníficos gestores y a eso se le podría llamar “publicidad engañosa”.
En estas estábamos cuando el Concejal de Turismo nos informa de que quiere convertir el Hospital Provincial en un Palacio de Congresos, ¡vive Dios! Que los vecinos nos quedemos sin un equipamiento sanitario –pero sí quieren que la Junta haga otro hospital, se supone que en otro sitio que no estorbe el futuro desarrollo urbano de la ciudad, ¿en Granada por ejemplo?- y que existan las limitaciones al tráfico y aparcamientos que existen en la zona del casco histórico, no es óbice para dicha inteligente iniciativa.
Aún no repuestos, viene el señor Concejal de Alcaldía afirmando que tiene constancia de corrupción de diferentes políticos del principal partido de la oposición, pero que no los denuncia. No tengo claro si lo que propone es algo así como un “pacto entre caballeros” –es una forma de expresarlo-, o se trata de una luminosa jugada –farol-. De todas formas, alguien debería decirle que quien calla actividades ilegales de otros, puede ser tomado por cómplice o encubridor, lo cual creo que no es legal, ni legítimo en su caso, dada su responsabilidad para con quienes administra.
Aunque no son los únicos caso de bromas pesadas que recibimos desde nuestro Gobierno Municipal, sí son los más recientes y los almerienses no tenemos necesidad de éstas –bromas-, puesto que si no se trata de pésimo sentido del humor, se trataría de incompetencia manifiesta y reiterada para desarrollar la labor que le encomendamos y para la que se publicitaron como magníficos gestores y a eso se le podría llamar “publicidad engañosa”.
