Wednesday, May 03, 2006

 

ESTATUTO DE ANDALUCÍA, ANÉCDOTA Y REALIDAD.

Ante el proyecto del nuevo Estatuto de Andalucía, no podemos quedarnos en lo anecdótico de la denominación para el terrirorio, sino tratar de comprender la necesidad o no, de un nuevo marco legal.
Es evidente que en los últimos treinta años Andalucía ha cambiado ostensiblemente, pero además hemos tenido oportunidad de probar la democracia en un estado de autonomías. Gracias a esta experiencia, nos hemos dado cuenta de que podemos mejorar nuestro marco legal, recogiendo las nuevas necesidades sociales.
Hace treinta años el medioambiente, por ejemplo, sólo preocupaba a un puñado de ecologistas, que se veían más como unos románticos que como preocupados por la realidad. Hemos pasado de ver el teléfono –fijo- casi como un lujo, a ir hablando por teléfono por la calle y a realizar convocatorias multitudinarias por mensajes telefónicos. Para conseguir información sobre cualquier tema, teníamos que desplazarnos a alguna biblioteca y rebuscar entre los libros disponibles, ahora comodamente sentados en nuestro hogar, podemos acceder a información de cualquier parte del mundo instantaneamente. El analfabetismo aún era un problema y sólo conocíamos otras culturas cuando nuestros vecinos que habían emigrado venían de vacaciones, o por unos turistas cuyo poder adquisitivo multiplicaba el nuestro. Nos decían que era necesario un control para no condenarnos al fuego del infierno; en libertad, nos hemos convertido en una sociedad más desarrollada gracias al conocimiento y la información, capaz de comprender, respetar y valorar la diversidad.
Almería ha pasado de ser la penúltima provincia en renta per cápita, a ser una de las primeras y todo gracias a la agricultura que se ha desarrollado en el único desierto que existe en europa. Miles de almerienses tuvieron que partir hacia otras tierras en busca de un medio de vida, hoy acogemos a miles de inmigrantes que vienen a la nuestra para conseguir una vida mejor.
Nuestros jóvenes se desarrollan en una sociedad en la que se respetan los derechos que tienen y eso es lo normal, pero las leyes de nuestra democracia están hechas por personas que habían vivido otra realidad, en la que lo que hoy es normal se veía como un objetivo deseable. En esta realidad, nos hemos dado cuenta de que existen aún objetivos deseables, tenemos que hacer la vida mejor a las familias que tienen personas dependientes, la igualdad de sexos aún no la hemos logrado, hemos de conseguir que todos podamos vivir en mejores condiciones y para ello es necesario el pleno empleo y que todos podamos acceder a una vivienda digna, hemos de acabar con la pobreza y la marginación...
Pretender que todo siga como está es condenar a una parte de nuestra sociedad a avanzar en trenes de carbón, mietras otra parte de la sociedad viaja en AVE y aunque el AVE tenga diferentes clases, hemos de procurar avanzar todos al mismo ritmo.
Luis J. Pasamar

Comments: Post a Comment



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?