Wednesday, November 12, 2014
En Almería no hay personas en situación de exclusión.
En el Ideal del pasado día 30 de octubre aparece la
noticia de que la oposición del Ayuntamiento de Almería denuncia
que se han devuelto los Fondos de Exclusión social -536000 euros-
que la Junta de Andalucía dio al Ayuntamiento de Almería, la concejala de
Asuntos Sociales Doña Aranzazu Martín declara que estuvieron
buscando personas a las que destinar esos fondos “hasta debajo de
las piedras” y que al no encontrarlas sí tuvieron que devolver
parte de esos fondos.
No conozco la parte de fondos que gastaron ni que
devolvieron, pero es de una gravedad extrema que el propio
Ayuntamiento de Almería, la Administración más cercana al
ciudadano, viva en los mundos de Yupi.
Según el informe presentado por Cáritas Regional
de Andalucía -organización benéfica de la Iglesia Católica- 2,1
millones de Andaluces. El 25% de la población viven en situación de
exclusión social, quiere decir que si Almería tiene
aproximadamente 200.000 habitantes, hay unos 50.000 almerienses en
situación de exclusión social, pero puede que como toda
generalización en Almería el porcentaje sea ínfimo y por lo tanto
prácticamente no existan personas en situación de exclusión
social; también puede que las piedras que han levantado para buscar
estuvieran en el Club de Mar, o en algunas pistas de pádel que
nuestro Ayuntamiento ha puesto a disposición del público en
general, incluyendo a esas pocas personas en situación de exclusión
social.
Las mujeres y los hombres del Partido Andalucista de
Almería no disponemos ni de los datos, ni de los recursos de las
personas que Gobiernan nuestro Ayuntamiento, pero como somos personas
que vivimos como todos, conocemos a personas en situación de
exclusión y a personas en riesgo de exclusión.
Los andalucistas de Almería afirmamos que no basta
una dimisión en bloque del Equipo de Gobierno, la situación es tan
grave que no tienen más remedio que rendir cuentas y asumir las
responsabilidades que merezcan quienes, teniendo el mandato de lso
vecinos para solucionar sus problemas, se permiten el lujo de decir
lo que dicen y hacer lo que hacen, sin que se les altere el gesto.

