Tuesday, August 13, 2013

 

INSEGURIDAD



       Lo único que faltaba a los trabajadores es que a los recortes en salarios, derechos sociales y aumento de horario laboral, se uniera la inseguridad laboral, o sea, que los responsables laborales que se pasan por el forro las medidas de seguridad por las que se puedan evitar o minimizar daños a la integridad física de los trabajadores y que marcan las normas, se les permita hacerlo con total impunidad.
       ¿Les parece una exageración? Pues vayan tomando nota los sindicatos, si es que piensan que les va algo en este asunto y vayan preparándose los trabajadores para “dar hasta la última gota de su sangre” por las empresas para las que trabajan -esto último si es una exageración, de momento-.
       El 24 de abril de 2012 y harto de pedir a mis jefes que me cambien los filtros de mi mascarilla antigas -necesaria por trabajar con sustancias que pueden producir polvos y gases nocivos para la salud hasta el grado de poder causar la muerte- que llevaban cuatro años caducados, me decido por mi propia seguridad, a denunciarlo a la Inspección de Trabajo. El 29 de octubre la Directora de la Inspección de Trabajo en Almería me manda el informe que ha emitido la Inspectora correspondiente y en el que me comunican que mi denuncia la realicé el 26 de julio de 2012 (tres meses y dos días después de entregarla en la Inspección de Trabajo), que la empresa, a través del Comité de Seguridad y Salud realiza revisiones completas de los EPIs en coordinación con los jefes de cada sección, que la sustitución -de los EPIs- se lleva a cabo de forma continuada y periódica y siempre que el trabajador lo solicite a través de su inmediato directo, que el 29 de agosto de 2012 recibí filtros nuevos porque a petición de la Inspección de Trabajo se realizó una revisión a las mascarillas y filtros puestas a disposición de los trabajadores y en mi centro de trabajo tuvieron que sustituir los filtros a los trabajadores a los que se nos realizó la revisión extraordinaria.
       No puedo dejar de alarmarme ante las revisiones periódicas de los Equipos de Protección Individual -en teoría cada seis meses- que el Comité de Seguridad y Salud en coordinación con mi jefe de sección realizan, incluso dando por exitosa la inspección de EPIs de los que no disponía.
       El 6 de diciembre de 2012 y por causas del trabajo sufro un percance con resultado de pérdida de salud y cuando informo a mi jefe inmediato me manda “a tomar por culo”, literalmente. Informo al responsable de Planta y al Gerente de la empresa sin más resultado que un mes después, pasadas las fiestas navideñas (¿por lo del espíritu de esas fechas?) me abren un expediente con resultado de despido. Por cierto mi centro de trabajo era la potabilizadora de GALASA que tan famosa se ha hecho en junio de 2013.
Evidentemente pongo estos hechos en conocimiento de la Justicia y me comunican que no hay motivo para que nadie pene por estos hechos, exceptuando claro está a los trabajadores cuya integridad física importa menos que los diez euros que cuestan los filtros que llevaban cuatro años caducados y quizás la empresa -ente abstracto- si en algún momento se le pone una multa.
       Si lo unimos a la rebaja de remuneración y el aumento de horario, puedo afirmar como bien conocen en varias poblaciones del levante almeriense, que la inseguridad no es sólo laboral, también en materia sanitaria, además del desamparo de la Justicia.

INSEGURIDAD



Tuesday, August 06, 2013

 

AGUA, TOCADO Y HUNDIDO (4ª parte)





ÉXODO (ANTIGUO TESTAMENTO)
21 Y Miriam les entonaba las palabras: «Cantad a Yavé, que se ha cubierto de gloria; carros y caballos ha arrojado en el mar.»
22 Moisés hizo partir a los israelitas del Mar Rojo y fueron al desierto de Sur. Allí anduvieron tres días por el desierto sin encontrar agua.
23 Llegaron a Mará, pero no pudieron beber de sus aguas porque eran amargas. Por esto se llamó aquel lugar Mará, esto es, Amargura.
24 El pueblo murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Qué beberemos?»
25 Y como Moisés invocara a Yavé, le enseñó cierto árbol; Moisés lo echó en las aguas, y se endulzaron. Fue allí donde Yavé dio al pueblo sus decisiones y sus decretos. Allí lo puso a prueba,
26 y le dijo: «Si de veras escuchas a Yavé, tu Dios, y haces lo que es justo a sus ojos, dando oídos a sus mandatos y practicando sus normas, no descargaré sobre ti ninguna plaga de las que he descargado sobre los egipcios; porque yo soy Yavé, que te doy la salud.»
27 De allí pasaron a Elim, donde había doce manantiales de agua y setenta palmeras. Allí acamparon junto a las aguas.

En la antigua China las mujeres que vivían a orillas del río Yang Tsé tenían que dar de beber a sus hijos las terrosas aguas del gran río, descubrieron que las semillas de los hermosos árboles que daban sombra a sus casas (Moringa oleifera) arrastraban la suciedad del agua hasta el fondo de la vasija donde formaba un fango espeso, mientras que el resto del agua quedaba cristalina. El procedimiento consistía en restregar las semillas por las paredes de las vasijas de barro que utilizaban y llenarlas de agua agitando enérgicamente y dejándo reposar hasta que se aclaraba.

En Sudán este arbusto se introdujo durante la Segunda Guerra Mundial, las mujeres en las orillas del Nilo descubrieron que introduciendo en los recipientes de agua unas semillas de Moringa machacadas en un mortero de madera hasta pulverizarlas, envolvían ese polvo en un trapo y agitaban durante un rato hasta que el agua quedaba limpia. “La Moringa no convierte el agua cruda en agua purificada y sin gérmenes – esto sólo se logra con tratamiento químico o hirviéndola -, pero deja el agua potable, digna de un consumo humano digno” (Moringa Oleífera, Madrigal, H. L .and Avalos T. C, Red Moringa, Universidad Nacional Agraria de Nicaragua página 13).
Samia Al Azharia Jhan una científica alemana de origen árabe lo descubrió durante una investigación de las costumbres de las poblaciones ribereñas del Nilo. Al reducir las partículas en suspensión, los microorganismos quedan apresados entre las macropartículas que se depositan en el fondo del recipiente de donde no pudiendo liberase.
La Doctora Samia Al Azharia Jahn es directora de proyecto y asesora especial sobre purificación tradicional de aguas y sus trabajos figuran en las publicaciones de la FAO.

Es posible que para que unas 150.000 personas -según he leído en prensa- del levante almeriense puedan disponer de agua apta para el consumo, tengamos que hacer venir una familia sudanesa de las que viven en las orillas del Nilo, dejar a la señora que se las ingenie para dar agua a su familia en condiciones y ver si lo que hace obtiene mejores resultados que ingenieros, químicos y medioambientalistas de GALASA con toda la tecnología a su disposición. A día de hoy 6 de agosto de 2013, las autoridades sanitarias aún no han hecho público el anuncio de que el agua que sirve GALASA a once pueblos del levante almeriense es apta para el consumo...



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