Saturday, February 20, 2010
EL RÉGIMEN DE DON JAVIER

Andaba yo tomando mi café matutino en una cafetería cercana a mi casa, con la intención de despertar mi aún adormilado cerebro, cuando entre las imágenes de bellas señoritas bailando en la televisión y el humillo del café, puede leer el titular de unas declaraciones de Doña Rosario Soto que de momento no me llamaron la atención, pero que calaron en mi subconsciente.
Se ve que algunos días después ese titular salió de mi subconsciente de manera similar a la que sale el cava cuando se descorcha una botella, con pujanza. Al parecer se quejaba Doña Rosario de que Don Javier Arenas estaba luchando contra un régimen en Andalucía, no pensaba que tuviera necesidad de seguir ningún régimen, mucho menos si lo hace en Andalucía donde al parecer le sienta mal.
Si me permite el atrevimiento de ofrecerle un consejo, le digo Don Javier que usted no está gordo, si le parece que su figura se ha redondeado un poco más de lo habitual, ha de tener en cuenta que la edad no perdona, pero en lugar de hacer ningún cambio alimenticio, pasee por las tardes recorriendo alguno de los bellísimos parajes de nuestra tierra, pues lo peor que le sucederá es que sufra un éxtasis contemplativo.
En todo caso, si es una adivinanza... ¡El pomelo!
CUESTIÓN DE CONFIANZA

Es innegable que todos los datos económicos indican que España ha alcanzado la calificación de máxima solvencia de su deuda con Zapatero, la deuda a día de hoy es menor que la que dejó el PP al final de sus ocho años de Gobierno y estamos entre los países menos endeudados de la UE.
No sólo nos hemos situado por primera vez en la media europea de renta per cápita, sino que además se ha aumentado el Presupuesto Interior Bruto, hemos mejorado en I+D+I de más que nadie y nuestra cuota de mercado se ha mantenido a pesar de la crisis, incluso mejorando el índice de competitividad de nuestras exportaciones.
Todo esto teniendo en cuenta además que se han aumentado y creado nuevas prestaciones sociales, llegando a tener la más alta protección por desempleo de nuestra historia, se va a prorrogar la ayuda a los que perdieron su empleo por culpa de la crisis.
Este Gobierno ha logrado resultados económicos espectaculares, ha aumentado los derechos de los ciudadanos, las prestaciones sociales y nos hemos plantado en la media europea en dotación de capital público por habitante.
Si a principios del 2009 la Bolsa española alcanzó valores mínimos, terminó el año con una subida del 80%, con diferencia más que Francia, Alemania, Italia, Inglaterra o los Estados Unidos, y sin embargo asistimos atónitos al rasgar de vestiduras por un pequeño reajuste del mercado de carácter especulativo, y que no deja de ser hasta cierto punto, lógico.
Tras todas estas consideraciones, no me cabe más remedio que tener confianza en este Gobierno que durante la crisis más grande de los últimos 70 años, ha sabido mantener un país fuerte, al tiempo que no ha dejado de lado a los más desfavorecidos.
SOBRE LAS PENSIONES Y LA CRISIS

Muchas críticas he oído recientemente sobre las “pensiones de Zapatero”, incluso he oído a pensionistas quejarse de que “cada año cobran menos con Zapatero y encima quiere retrasar la jubilación”. Nada más fácil que unas cuatas frases demagógicas para desacreditar una política social que el Señor Zapatero y su Gobierno vienen realizando desde su llegada al poder.
Lo cierto es que el Señor Zapatero se ha esforzado para subir las pensiones mínimas hasta un 32% y tomar otra serie de medidas a favor de los jubilados en peor situación, pues un jubilado con una pensión como la de los directivos de algunas empresas que se han comentado últimamente solo necesita ayuda para gastar su dinero.
Que les pregunten si no a los jubilados que además de su pensión reciben prestaciones de la Ley de Dependencia, si es cierto que el Señor Zapatero les ha mejorado la vida, o se la ha empeorado.
Creo que la realidad se impone a las memorias frágiles y a las demagogias más recalcitrantes, con sólo recordar las cosas que se han hecho nuevas y las cosas que se siguen haciendo, aún a pesar de la crisis.
Claro que a otras personas, la crisis se ve que los sume en una profunda melancolía que les conduce a guardar el dinero a plazo fijo y quejarse de lo mal que lo hacen otros, en lugar de invertirlo en tomar medidas para los más desfavorecidos por esa crisis, hay también quien piensa que es mejor ahorrar en sueldos, porque el Gobierno no les destina ese dinero que dedica a ayudar a los más desfavorecidos, si empresas que ganan miles de millones plantean ERE’s, no se la diferencia en que les destinaran los 420 euros que le dan a una familia que se ha quedado sin recursos económicos.
Creo que todo esto merece una pequeña reflexión para saber donde está cada uno y qué esperar.
SOBRE LAS PENSIONES Y LA CRISIS

Muchas críticas he oído recientemente sobre las “pensiones de Zapatero”, incluso he oído a pensionistas quejarse de que “cada año cobran menos con Zapatero y encima quiere retrasar la jubilación”. Nada más fácil que unas cuatas frases demagógicas para desacreditar una política social que el Señor Zapatero y su Gobierno vienen realizando desde su llegada al poder.
Lo cierto es que el Señor Zapatero se ha esforzado para subir las pensiones mínimas hasta un 32% y tomar otra serie de medidas a favor de los jubilados en peor situación, pues un jubilado con una pensión como la de los directivos de algunas empresas que se han comentado últimamente solo necesita ayuda para gastar su dinero.
Que les pregunten si no a los jubilados que además de su pensión reciben prestaciones de la Ley de Dependencia, si es cierto que el Señor Zapatero les ha mejorado la vida, o se la ha empeorado.
Creo que la realidad se impone a las memorias frágiles y a las demagogias más recalcitrantes, con sólo recordar las cosas que se han hecho nuevas y las cosas que se siguen haciendo, aún a pesar de la crisis.
Claro que a otras personas, la crisis se ve que los sume en una profunda melancolía que les conduce a guardar el dinero a plazo fijo y quejarse de lo mal que lo hacen otros, en lugar de invertirlo en tomar medidas para los más desfavorecidos por esa crisis, hay también quien piensa que es mejor ahorrar en sueldos, porque el Gobierno no les destina ese dinero que dedica a ayudar a los más desfavorecidos, si empresas que ganan miles de millones plantean ERE’s, no se la diferencia en que les destinaran los 420 euros que le dan a una familia que se ha quedado sin recursos económicos.
Creo que todo esto merece una pequeña reflexión para saber donde está cada uno y qué esperar.
DUDA HISTÓRICA

No entiendo las críticas que se han hecho desde el PP, al pago de unos 47 millones de euros de la deuda histórica del Gobierno, mediante los solares que se habían solicitado. Todos recordamos las contradicciones y trabas que pusieron cuando gobernaban a la deuda histórica, ahora, en el camino de consecuencia que suelen seguir, ya consideran que “el Estado está en deuda consigo mismo” y que además de pagar los 420 millones de euros que ya han pagado a Almería en dinerito contante y sonante, los que quedan han de pagarlos de la misma forma, y no con los solares que se le solicitados.
Resulta que no vale que ese dinero esté invertido, pues lo consideran vital para poder luchar contra el paro, unos 47 millones de euros según han hecho público en los medios, y unos 40 millones de euros son los que el Gobierno local de Almería tiene a plazo fijo desde hace años, que no deben tener ningún valor para la lucha contra el paro.
Me asalta pues una duda respecto al dinero, se ve que existe alguna calidad o cualidad en los euros que los hacen vitales para la lucha contra el paro, mientras que hay otros euros cuya calidad o cualidad les confiere validez exclusiva para guardar en bancos.
Quizás es por eso que por más privaciones que incluya en mi vida diaria, mis euros no me llegan al día 15, se ve que compro alimentos con los que debería pagar la casa, o ropa con los de la luz. Así que estoy sumido en una duda por la deuda histórica. Ruego al cielo que me ilumine, o a algún alma caritativa.
LOS INMIGRANTES SON TRABAJADORES, NO DELINCUENTES

Bien sabemos en Almería por los muchísimos miles de emigrantes que hay por el mundo entero que lo único que buscaban era una vida mejor, para ello estaban dispuestos a realizar los trabajos que nadie quería y vivir en unas condiciones indescriptibles, con tal de ahorrar un poco de dinero que mandar a su familia y que ahorrar para poder comprar una casa, un coche, e incluso los electrodomésticos que convirtieran su hogar en más cómodo, más hogar.
Nuestros emigrantes han vivido tiempos difíciles dentro y fuera de Almería, y hasta es posible que hubiera quien hubiera cometido algún delito, pero lo que sí es cierto es que todos se iban con la intención de trabajar para labrarse un futuro mejor y no de delinquir para terminar en la cárcel, por muy cómodas que pudieran pensar que fueran las cárceles de países más desarrollados.
Igual sucede con los inmigrantes que gracias al desarrollo espectacular que hemos vivido en los últimos años estamos recibiendo en nuestra tierra, son hombres y mujeres como nosotros, con comidas y costumbres tan peculiares como resultaban al suizo de las décadas de 1950 ó 1960 las comidas y costumbres de esos extranjeros bajitos, delgados y renegridos, que llegaban desde el sur con sus maletas atadas con cuerdas o, en el mejor de los casos, con correas.
Han venido con sus familias, sus hijos juegan con los nuestros y podemos observar algo tan chocante hasta hace poco como que niños de piel azabache y sonrisa radiante hablen con cerrado acento de Almería.
No han venido a quitarnos nada, han venido a labrarse, a trabajarse, una vida mejor lejos de su tierra y en duras condiciones, y aunque haya alguno que haya delinquido, no podemos ni debemos relacionar delincuencia e inmigración, sería igual que relacionar españoles y delincuentes, pues la mayoría de delincuentes que hay en España, son españoles, pero sobre todo no entiendo como personas que enseñan Derecho Constitucional en nuestras Universidades pueden hacer tales afirmaciones públicamente, supongo que no se cuestionarán la calidad de sus enseñanzas.
PLAN E

Muchas cosas he oído sobre el fracaso de las políticas de empleo del Gobierno socialista y al Plan E por la picaresca a la que al parecer ha dado lugar.
Veamos, el Gobierno destinó unos fondos con carácter de urgencia ante el tremendo incremento del número de parados y con el único propósito de paliar la situación de una parte de estas personas, para realizar obras que redundaran en beneficio de todos y contando con la colaboración de los Ayuntamientos, que han sido quienes han gestionado esos fondos, pienso que la colaboración que se les pidió era también para controlar que los beneficiados por los nuevos puestos, creados de forma extraordinaria ya que no estaban previstas ni presupuestadas las obras promovidas por unos fondos extraordinarios destinados a un fin muy concreto, fueran parados reales.
Si la Administración del Estado hubiera de controlar la situación real de cada una de las empresas y personas contratadas gracias al Plan E, el carácter de urgencia se habría perdido por el consiguiente retraso.
Que en España haya habido empresarios pícaros que han aprovechado la situación para sacar tajada con la connivencia, o no, de los gobiernos municipales, es algo que en el futuro se debería de estudiar para exigir las responsabilidades correspondientes. Baste como perla comprobar la situación de quien representa a los empresarios, y la adhesión inquebrantable que éstos le han mostrado. Otra perla, mientras el Gobierno socialista se empeña para ayudar a los más necesitados, hay Gobiernos municipales que guardan su dinero a plazo fijo y critican la mala gestión de la crisis, sino responsabilizan al Gobierno de la crisis internacional.
¿La culpa? Pues de... ¡Zapatero! Ya lo ven.
